Al menor durante el recreo, tres compañeros de su misma edad lo llevaban al baño de su escuela, ubicada en Cartago, en donde abusaban.
El menor le comentó la situación a su madre el 29 de abril.
“Un jueves él me empezó a contar, costó mucho porque él es muy callado. En un inicio me ataqué a llorar y pensé que se trataba de un adulto”, comentó la madre.
“Fui a hablar con la maestra y con el director y siento que no le dieron la importancia que ameritaba, ya que pensé que después me iban a citar e investigar a los involucrados”, afirmó la madre.
Por esta razón, acudió al Patronato Nacional de la Infancia y a la Corte de Justicia y después interpuso un recurso de amparo.
La Sala declaró una “actuación tardía por el director de la escuela”. Además condenó al Estado el pago de los costos, daños y perjuicios de los hechos.
Las sospechas de la madre se fundamentaron en que su hijo bajó el rendimiento académico y se tornaba agresivo.
Al notar la falta de apoyo del centro educativo, la madre optó por un cambio de escuela.
Actualmente el niño recibe ayuda psicológica.
http://www.aldia.cr/ad_ee/2010/agosto/26/nacionales2497765.html
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