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COSTA RICA: Ministerio de la familia pero sin descuidos
No cabe duda que la creación del Ministerio de Familia es un proyecto en el que siempre hemos estado de acuerdo, pues ante las coyunturas actuales, la problemática de los diferentes componentes de un hogar debe verse en forma integral.

EDITORIAL

Este proyecto, que a nuestro criterio ha estado caminando muy lento, debe agrupar como ya se ha dicho a todas las instituciones públicas que incidan directamente en el rescate de los valores morales y de las políticas sociales.

De tal forma que instituciones como el Patronato Nacional de la Infancia (PANI), el Instituto Mixto de Ayuda Social (IMAS), el Instituto Nacional de la Mujer (Inamu) e incluso el sector Juventud del Ministerio de Cultura y Juventud, entre otros, deben reagruparse en esta nueva cartera.
Sin embargo esta reorganización de instituciones no debe significar que se dejen algunas funciones importantes de lado, por el contrario, más bien mejorar.

En el caso del PANI, no solo es importante mantener sino aumentar la protección especial e integral de los menores de edad, que no ha sido la idónea, como ya lo hemos comentado en otras ocasiones.
Sobre todo porque la protección integral de la niñez hoy es clave, principalmente por la abundancia de elementos que atentan contra su sano desarrollo y su salud, como son la violencia televisiva y de videojuegos, acceso a armas, vivencia en situaciones de riesgo y embarazo adolescente, entre otros.
Por eso consideramos que dentro de la conformación de este nuevo ministerio debe pensarse en una reforma constitucional y legal para dejar al PANI como institución autónoma, un ente a cargo de la niñez y la adolescencia, para la protección integral y especial de los menores de edad.
En tal sentido es imprescindible salvaguardar el Consejo de Niñez y Adolescencia, eso sí, dándole un mayor nivel, integrado por funcionarios con más rango.
En el caso del Inamu, se debe mantener una precaución similar y su misión de promover y tutelar los derechos humanos de las mujeres, contribuyendo con la construcción de una sociedad más justa.
No se podrán descuidar temas como la coordinación y vigilancia de las instituciones públicas para que establezcan y ejecuten las políticas nacionales, sociales y de desarrollo humano, así como las acciones sectoriales e institucionales de la política nacional para la igualdad y equidad de género.
En el caso del IMAS, no se puede perder esa ayuda social a los sectores más vulnerables de nuestro país, ese interés de incorporar a los grupos humanos marginados de las actividades económicas y sociales.

Sobre el tema de la juventud es importante analizar si debe quedar únicamente el Ministerio de Cultura y trasladar el sector de Juventud al de familia. Estas pocas consideraciones muestran que la labor de organización de un Ministerio de Familia es un asunto de mucho trabajo y muy detallado.

Esto sin ponerse a pensar en los aspectos constitucionales o todo lo que conlleva el contexto laboral, donde deberán redefinirse funciones, puestos, cargos, salarios y otros temas de materia laboral.

Pero pese a lo complicado que es el tema no cabe duda que en la situación actual de nuestro país urge la conformación de esa cartera, que sin duda alguna vendrá a ser un arma más con que contará el gobierno para enfrentar la crisis social que estamos viviendo.

http://www.diarioextra.com/2010/agosto/25/opinion01.php

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