Los adelantos tecnológicos han sido clave para desarticular la red - La gendarmería se incauta de más de dos millones de imágenes y 28.000 vídeos
Álvaro del Río
París- Se llama «Arcoiris» y por su envergadura se trata de la mayor operación que nunca antes se haya realizado en Francia contra el consumo y el tráfico ilegal de imágenes pedófilas en Internet. En total, 310 hombres han sido detenidos por la gendarmería gala desde que el pasado lunes se iniciara esta redada simultáneamente en 78 departamentos franceses. Hasta ayer noche, 163 de las personas arrestadas continuaban bajo custodia policial a la espera de su imputación tras reconocer los hechos. Es decir, que habían consultado fotografías y vídeos de menores, de carácter ilícito, o incluso que los habían descargado. Algunos tenían en su poder un volumen ingente de imágenes.
Después de haber declarado, una treintena de sospechosos quedaron en libertad sin cargos mientras que otros 115 continuaban siendo interrogados o a la espera de serlo. Como ya revelaran otras ma- crooperaciones de características similares, no hay un perfil específico de un internauta consumidor de pornografía infantil. Según la gendarmería, sus edades oscilan entre los 19 y los 70 años y entre ellos figuran todas las categorías económicas y socio-profesionales: desde el empresario al obrero, pasando por educadores, comerciantes, militares o estudiantes universitarios.
Además del elevado número de detenciones, este golpe a la ciber-criminalidad ha permitido confiscar una cantidad colosal de archivos de contenido pedófilo. Cerca de dos millones de fotografías y 28.000 vídeos protagonizados por impúberes han sido requisados en los registros domiciliarios de los detenidos. Los agentes, más de 300 gendarmes y policías, tuvieron que enfrentarse a imágenes «ciertamente duras», explicó ayer el coronel responsable, Jean-François Impini.
«Personaje clave»
Entre los casi 150 implicados que deberían ser procesados, los hay con antecedentes y ya han regresado de nuevo a la cárcel. Es el caso de un pedófilo reincidente, juzgado según el procedimiento de «comparecencia inmediata» y al que el tribunal de Valenciennes condenó este miércoles a diez meses de prisión firme. A otros dos se los acusa de acoso o abuso sexual a menores de su entorno. A uno de ellos, se le consideraría además «personaje clave» de la investigación, aunque la Fiscalía prefiere, por el momento, mantener la prudencia. Es un hombre de 51 años que ha sido procesado esta semana «por posesión, difusión de imágenes pedófilas y corrupción de menores». Almacenaba en su casa miles de fotografías, en su mayoría de niñas, que descargaba de un mismo portal.
Las labores de indagación han sido «especialmente largas», según el responsable de las «ciberpatrullas» de la gendarmería, que fue alertada en enero por una asociación italiana de defensa de las víctimas, «Telefono Arcobaleno» (Teléfono Arcoiris), y con cuyo nombre se ha apodado la operación. Entonces denunciaron la existencia de una web en la que se podía acceder a un archivo con 13 fotografías de índole sexual en las que aparecían niñas menores de edad en diferentes actitudes. La investigación demostró que dicha web estaba alojada en un servidor francés y que el documento habría sido descargado en más de 20.000 ocasiones por 10.000 usuarios de todo el mundo, entre los que se encuentran los 310 detenidos.
Ha sido esencial recurrir a los adelantos de la tecnología y en particular a la utilización de un programa desarrollado por un gendarme de Burdeos. Este instrumento informático, basado en el sistema de intercambio de ficheros «peer to peer», es el que usan, además, cientos de policías de todo el mundo para «peinar» en Internet las redes que se dedican a esta práctica ilegal.
http://www.larazon.es/noticias/noti_int16472.htm
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