La prostitución infantil es uno de los acuciantes dilemas enfrentados hoy por la sociedad estadounidense, que hasta en su desarrollo tecnológico ha favorecido la ampliación de redes vinculadas a esos delitos.
En 2009, Craiglist, el portal de anuncios clasificados, fue reconocido como la mayor fuente de prostitución en el país.
La demanda fue presentada hace unos meses por un jefe policial de Illinois, Thomas Dart, poco tiempo después de que la compañía se comprometiera a reprimir la prostitución.
Lo peor es que los responsables del sitio saben que se utiliza para fines ilícitos y no hacen nada para detenerlo, comentaron entonces oficiales de Chicago.
"Los niños desaparecidos o fugados, las mujeres abusadas sexualmente o las que vienen del extranjero víctimas de tráfico de seres humanos, son obligados regularmente a mantener relaciones sexuales con desconocidos debido al proxenetismo en Craigslist", declaró entonces Dart.
Una investigación posterior del Buró Federal de Investigaciones (FBI), reveló más de dos mil 800 anuncios del sitio web sobre prostitución de menores durante 2008.
Otra operación del FBI dirigida a paralizar estas acciones, permitió en octubre pasado rescatar a 52 menores y detener a casi 700 personas vinculadas a los delitos sexuales contra estos.
En ese contexto, la agencia admitió públicamente que el abuso infantil sigue siendo un problema grave en Estados Unidos.
El sitio Periodista Digital comentó que esta operación se realizó en tres días en 36 ciudades norteamericanas, y tan solo en ese lapso se detuvieron a 691 personas, incluyendo 60 proxenetas relacionados con el sometimiento de al menos medio centenar de niños.
La operación denominada Croos Country, incluyó a 30 divisiones del FBI y otras agencias.
El subdirector de la División de Investigación Criminal, Kevin Perkins, informó que los detenidos fueron acusados de distintos cargos y comparecerían ante los tribunales.
Dicha operación se enmarca dentro de la "Iniciativa Nacional Inocencia Perdida", que puso en marcha la mencionada dependencia en 2003, en colaboración con el Centro Nacional para Niños Desaparecidos y Explotados (NCMEC).
Su objetivo central es afrontar el creciente problema de menores obligados a prostituirse.
Como resultado de los trabajos, alrededor de 900 niños y adolescentes han sido sacados de la calle y más de 510 personas fueron detenidas y procesadas.
El FBI colabora con mil 599 oficiales locales y funcionarios federales de 112 organismos para combatir la tragedia, sin embargo, el problema mereció que el director general del NCMEC, Ernie Allen, lo considerara como la "esclavitud del siglo XXI".
"Es repugnante que los niños en estos tiempos puedan ser sometidos al gran dolor, el sufrimiento y la humillación de ser forzados a la esclavitud sexual por otra persona con fines de lucro", señaló por su parte el fiscal general adjunto, Lanny A. Breuer, de la División de Investigación Criminal.
En 2008, el diario The New York Times estimó que alrededor de un millón 500 mil niños deambularían por las calles, y de ellos decenas de miles caerían en las redes del negocio del sexo y venderían sus cuerpos.
A la vez denunció el hecho de que en la mayoría de los casos estos pequeños desamparados, arrastrados a la prostitución para sobrevivir, son procesados como delincuentes por las autoridades.
Recientemente expertos y funcionarios policiales y de los servicios sociales, alertaron sobre el tráfico de personas, otro mal considerado una forma moderna de esclavitud, y por la cual cada año 200 mil niños estadounidenses caen en la prostitución.
Así lo destacó George Sheldon, secretario del Departamento de Niños y Familia (DCF) de Florida durante la primera cumbre sobre tráfico de personas celebrada en el estado.
Esta es la realidad acuciante que activó "Oculto a plena vista", una campaña de alerta establecida en noviembre último en 14 estados y dirigida a la población contra el tráfico.
Auspiciada por el Servicio de Inmigración y Aduana de Estados Unidos, hace llegar a través de carteles los horrores del tráfico de personas, anunciaron las autoridades.
Junto a la leyenda de inscripción se muestran números telefónicos para que la gente denuncie posibles casos de explotación sexual o trabajos forzosos, en un nuevo intento por darle solución a uno de los más antiguos y siempre crecientes problemas de esta sociedad.
Atlanta, Boston, Dallas, Detroit, Los Ángeles, Miami, Filadelfia, Newark (estado de Nueva Jersey), Nueva Orleans, Nueva York; Saint Paul (Minnesota), San Antonio, San Francisco y Tampa (Florida), son las dependencias que han acogido la iniciativa con la esperanza de que la gente sí acuda a reportar los casos sospechosos a los servicios de inmigración y aduana, como está previsto.
Solo contando las historias de las víctimas, sabremos realmente lo que ocurre y cómo y cuándo actuar, dijo Bruce Foucart, agente especial del Servicio en Nueva Inglaterra.
Según los datos recogidos, unas 800 mil personas (entre hombres, mujeres y niños) son traficadas cada año en el mundo y alrededor de 17 mil 500 de estas terminan en Estados Unidos.
Las víctimas son alejadas de sus casas con promesas de trabajos y jugosos pagos y terminan en el incontrolable flujo del comercio sexual, o en el entramado de las redes de servidumbre doméstica y trabajos forzados, aseguran las autoridades.
(*) La autora es periodista de la Redacción Norteamérica, de Prensa Latina.
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